¿Busca una solución de presupuesto para el llenado de helados? Tenga cuidado con los costos ocultos.

A los productores que tienen como objetivo elaborar helados a bajo costo generalmente les interesan dos cosas: equipos de procesado que no requieran una gran inversión y una solución que permita aprovechar al máximo la materia prima. Esta es una ecuación difícil de resolver, si también le interesa reducir los desperdicios y lograr un producto atractivo.


Algunas materias primas se caracterizan por una calidad dispar, y esto supone grandes exigencias para los equipos de procesado. Por ejemplo, además de la necesidad obvia de mantener los conos lejos de la humedad durante el procesado (dado que puede provocar cambios en la forma o volverlos quebradizos), el dispensador de conos debe lidiar con desafíos, como las migas que influyen en la distancia entre los conos en la pila, y fallas frecuentes, como la retorsión de la punta inferior de la funda que deriva en un bloqueo del cono que se encuentra debajo. La altura de la pila también influye en la presión entre los conos. Todos estos factores pueden afectar la separación de los conos y provocar tanto paradas recurrentes como una gran cantidad de desperdicios.

Los dispensadores de conos más simples a menudo solo confían en la gravedad para separar los conos. En las condiciones ideales, con conos de la calidad perfecta en cada pila, esto no es un problema. Sin embargo, con las desviaciones en la calidad descritas anteriormente, esta solución simplemente no basta. Un dispensador de conos eficaz debe incluir una solución mecánica confiable y precisa que retire los conos de manera firme y cuidadosa de la pila sin dejar ninguna marca, y que además, garantice una cantidad mínima de tiempo de inactividad y de desperdicios.

Otra parte importante de la rellenadora de helados es la unidad de rociado de chocolate. Los sistemas de rociado más simples generalmente se basan en presión de aire y carecen de dosificación volumétrica. Esto implica que el rociado tiende a ser desordenado, y el rociado excesivo –es decir, el desperdicio de chocolate– es casi imposible de evitar. Esto rápidamente se suma a las enormes cifras. Al producir 18.000 unidades por hora, un rociado excesivo de un gramo por unidad representa 18 kilogramos (39,68 libras) de chocolate que se desperdiciarán por cada hora de producción. Ajustar un sistema basado en presión más simple para que rocíe menos chocolate generalmente forma una capa heterogénea de chocolate dentro del cono, con algunas partes que incluso permanecen completamente sin cobertura. Esto genera un cono que se derrite, y los clientes elegirán un producto del competidor la próxima vez.

Además, hay una cantidad de argumentos para tener cuidado al elegir rellenadoras de helados con costos de inversión bajos. Solidez general, flexibilidad para diferentes productos con cambios rápidos, operación sencilla y confiable, y bajo nivel de mantenimiento son algunos factores que tendrán un gran impacto en su rentabilidad. Si tiene todo esto en cuenta, la inversión más económica podría convertirse en un acuerdo menos favorable cuando se trata del costo de producción y el costo total de propiedad.

Le aconsejamos que analice detenidamente el costo total antes de aprovechar un precio bajo.